Don Quijote de La Mancha (edición especial)
- Asociación Proyecto Educativo "al FIN jugamos todos" (Formación Natural Integral)

- 23 may
- 15 min de lectura

El Quijote como espejo incómodo del trabajo humano: entre ilusión, dinero y desengaño
En el marco de nuestro T1 Especial Podcast 2026 dedicado a El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, surge esta reflexión profunda que nace de un diálogo honesto y riguroso entre compañeros. Lejos de una lectura académica fría, aquí el Quijote se lee como máquina del tiempo de la naturaleza humana y, especialmente, como un manual involuntario sobre qué significa trabajar en un mundo en transición.
La crisis del Libro y la lectura enloquecida
Don Quijote no enloquece por una patología clínica, sino por una crisis epistemológica típica del nacimiento de la modernidad. Lee las novelas de caballerías —primeros bestsellers de la imprenta— con el mismo dogmatismo con el que se leía la Biblia en el Medievo. El soporte (el libro impreso) mantiene su antiguo aura de verdad sagrada, pero su contenido es ya pura ficción mercantil.
Esta confusión entre verdad y relato sigue siendo brutalmente actual. ¿Cuántas veces hoy actuamos en nuestra profesión guiados por narrativas, algoritmos o “evangelios” empresariales que poco tienen que ver con la realidad material?
Engaño, autoengaño y desengaño: el ciclo barroco del trabajo
El eje central del Barroco —engaño a los ojos → autoengaño → engaño social → desengaño— recorre toda la novela y describe con precisión muchos procesos laborales:
Los molinos: Combatimos gigantes imaginarios (narrativas internas) mientras la realidad es otra.
La venta: En la oscuridad (falta de comunicación y liderazgo) todos reaccionan desde el miedo o el impulso.
Los Duques: El poder convierte la locura ajena en espectáculo para combatir su propio aburrimiento.
La Ínsula Barataria: El falso ascenso, el poder que revela más de lo que transforma.
El retorno al pueblo: El talento que se sale del camino es reconducido o expulsado.
El desengaño final de Alonso Quijano es trágico: recuperar la cordura equivale a morir. Una advertencia potente sobre qué ocurre cuando se rompe por completo el simulacro que nos sostiene.
Dinero, deseo mimético y utopías que fracasan
Siguiendo a René Girard, el deseo de Don Quijote no es original: imita a Amadís. Sancho, a su vez, imita a su amo. El contagio es universal. El dinero actúa como disolvente constante de la utopía: el ventero exige pago, Dulcinea pide seis reales en la cueva, Sancho cobra por azotes, las bellotas poéticas de la Edad de Oro se convierten en bellotas para cerdos.
Cervantes desmonta sistemáticamente las utopías renacentistas:
La cristiana-erasmiana (los galeotes apedrean a su liberador)
La pastoril (imposible en un campo real)
La del orden burgués (el Caballero del Verde Gabán: vida tibia y sin pasión)
No hay espacio seguro. Ni la corte ni la aldea ofrecen refugio real.
Lo que nos enseña hoy (para profesionales de cualquier edad)
Este Quijote no es solo literatura. Es un espejo profesional:
Para el empresario/líder: Cuidado con enamorarte de tu propio relato. El riesgo absurdo sin proyecto real termina en golpes. La cordura del Verde Gabán es segura… pero aburrida.
Para el trabajador: Sancho muestra la dignidad del pragmatismo y la lealtad, pero también la necesidad de poner límites y precio al propio esfuerzo.
Para todos: El humor cervantino (Don Carnal y Doña Cuaresma) es una herramienta de supervivencia. No la risa chabacana, sino la ironía tierna que nos permite amar la imperfección humana y mantener dignidad en entornos grises o vulgares.
Conclusión: digerir para no enloquecer
El Quijote nos recuerda que trabajar es mucho más que producir. Es interpretar, negociar, adaptarse, resistir, ilusionarse y, a veces, desengañarse. En un mundo saturado de relatos y simulacros, la capacidad de digerir (no solo consumir) sigue siendo la habilidad más estratégica.
Como dice nuestra revista: el Quijote no habla de molinos. Habla de nosotros intentando orientarnos en un mundo que cambia más rápido de lo que entendemos.
Preguntas para la tertulia:
¿Qué “libros de caballerías” modernos guían tu forma de trabajar?
¿Prefieres el riesgo absurdo de Don Quijote o la cordura tibia del Verde Gabán?
¿En qué momento una ilusión deja de ser motor y se convierte en deuda?
¿Cómo cultivamos un humor que dignifique en lugar de degradar?
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Porque en #alFIN no acumulamos lecturas:
las digerimos juntos para hacernos la vida más fácil.
Os acercamos una serie de cuestiones y planteamientos clave de algunos capítlos :
📌 Fijémonos en la tragedia de la razón: las utopías del Renacimiento naufragan en el
Quijote: los ideales chocan y son destruidos por una sociedad mercantilizada y tecnológica (la imprenta). Hoy, en la Distopía contemporánea, se ha consumado la pesadilla: la técnica y el autoritarismo nos dominan por completo a nosotros.
¿Hoy disfrutamos de libertades individuales impensables en el siglo XVII y
hablar de autoritarismo es una exageración?.
Lo fascinante es que podemos usar el Quijote precisamente para resolver desacuerdos,
porque el libro no muestra un autoritarismo de látigo y cadenas, sino algo mucho más sutil y moderno: el control blando a través del entretenimiento.
Bando A: "No hay autoritarismo, hay hiperlibertad y caos"
• El argumento: Hoy no sufrimos un Estado policial que nos prohíbe hablar. Al contrario,
cualquiera puede publicar lo que quiera en internet. El peligro actual no es la censura,
sino la sobreinformación, la pérdida de referentes y la atomización social.
Bando B: "El autoritarismo moderno es blando e invisible (Los Duques)"
• El argumento: El autoritarismo contemporáneo ya no necesita usar la fuerza bruta;
utiliza la tecnología y el algoritmo para canalizar nuestro comportamiento, hacernos
adictos a las pantallas y desactivar cualquier protesta real transformándola en
entretenimiento.
• El nexo con el Quijote: Es exactamente lo que hacen los Duques en la Segunda Parte.
Ellos no encierran a Don Quijote en un calabozo ni lo castigan. Al contrario, le dan la
bienvenida, le siguen la corriente, le construyen el escenario que él quiere y le
"conceden" a Sancho la Ínsula Barataria. El poder se ejerce dejándoles jugar, pero
controlando las reglas del tablero. Los Duques desactivan el potencial subversivo de la locura de Don Quijote convirtiéndola en un 'reality show' para su propio divertimento.
📌 sobre el control en nuestra sociedad: ¿El peligro actual es un autoritarismo
clásico que nos oprime por la fuerza, o nos pasa como a Don Quijote en el palacio de los
Duques, donde el poder nos domina de forma blanda, dándonos el entretenimiento y el
simulacro tecnológico que pedimos para que estemos controlados mientras nos creemos
libres?"
¿Qué te parece enfocar la objeción desde este ángulo del "poder como entretenimiento"? Es una forma excelente de que todos los participantes tengan espacio para opinar sin enquistarse en posturas ideológicas rígidas.
qué podría interesar de esta lectura a un empresario, a un trabajador, etc.
Introducir el perfil del empresario y del trabajador permite aterrizar la densa teoría materialista (Maravall, Rodríguez) y la psicología (Girard) en realidades laborales y humanas: en lugar de ver el Quijote como un libro de texto antiguo, tenemos un manual sobre el mercado, la enajenación y el propósito de vida.
💼 Lo que le interesa al Empresario / Emprendedor
• El peligro de enamorarse del modelo (Deseo Mimético): El empresario puede verse
reflejado en Don Quijote si monta un negocio copiando ciegamente el "caso de éxito"
de otra empresa (Amadís), ignorando si el mercado real ha cambiado. La novela
advierte contra el peligro de pivotar sobre ilusiones textuales en lugar de sobre datos
materiales.
• El choque contra el mercado real (El Ventero): Al igual que Don Quijote sale al mundo
creyendo en la gratuidad feudal y el ventero le exige camisas limpias y blanca bolsa, el
emprendedor idealista aprende rápido que la viabilidad económica y la "factura de
contabilidad" sostienen cualquier proyecto, por noble que sea.
• La trampa de la comodidad (El Verde Gabán): Don Diego de Miranda es el empresario
que ha triunfado, tiene orden, procesos perfectos y tranquilidad. Pero la novela le
lanza una advertencia: una empresa o una vida sin un punto de "locura", pasión o
riesgo heroico acaba siendo predecible, tibia y aburrida.
🛠 Lo que le interesa al Trabajador / Empleado
• La monetización del esfuerzo (Los azotes de Sancho): Sancho Panza representa al
trabajador que vende su fuerza de trabajo (en este caso, su propia piel). Es el paso del
compromiso ideológico al contrato laboral: "Si quieres que me azote por tu sueño, me
tienes que pagar por productividad" [5]. Refleja la necesidad legítima de poner precio
al esfuerzo frente a las demandas utópicas de los líderes.17
• La alienación y el falso ascenso (La Ínsula Barataria): El episodio de los Duques es una
parábola brutal sobre el entorno corporativo. A Sancho le dan el puesto directivo que
tanto deseaba (la Ínsula) [5], pero todo es un simulacro montado por los de arriba para
divertirse y estresarlo. Al final, Sancho renuncia con dignidad, dándose cuenta de que
prefiere la libertad de su cuerpo al falso estatus del poder delegado.
• Las expectativas frente a la supervivencia (Las Bellotas): Mientras el líder (Don
Quijote) da discursos poéticos sobre la Edad de Oro, el trabajador (Teresa Panza) tiene
que recoger bellotas reales para alimentar a los cerdos y asegurar la subsistencia
familiar. Es la tensión eterna entre la visión abstracta de la dirección y la realidad
operativa del día a día.
📌 Miremos a los personajes como roles actuales: ¿Es Don Quijote el líder carismático pero desconectado de la realidad, y Sancho el trabajador pragmático que acaba exigiendo un sueldo por sus esfuerzos y rechazando los falsos ascensos
corporativos (como la Ínsula)? ¿Somos hoy más como el Verde Gabán (buscando el confort
corporativo y la seguridad) o arriesgamos como el hidalgo?"
Una mayor coherencia: don quijote arriesga pero arriesga absurdamente. no hay un proyecto en este riesgo. tampoco lo hay en la supuesta monetizacion de sancho, aunque al final es uno de los herederos de alonso quijano. en la obra aparecen diversas sensibilidades humanas pero ninguna tiene un proposito
La genialidad de Cervantes es mucho más descarnada: en el Quijote no hay un plan, no hay un proyecto y ninguna sensibilidad humana tiene un propósito que funcione.
Todo es un vagabundeo a ciegas : ausencia de propósito en un mundo fragmentado.
1. El Riesgo Absurdo de Don Quijote: Arriesgar sin Proyecto
Don Quijote arriesga su vida y la de los demás, pero lo hace de manera gratuita, estéril y
absurda. No tiene un proyecto político, ni social, ni económico; solo tiene un impulso mimético de imitación literaria.18
• Su riesgo no construye nada: no libera a los galeotes (los deja a merced de la
persecución del Estado tras ser apedreado), no instaura la justicia, no mejora La
Mancha.
• Es el riesgo del que está atrapado en un bucle mental abstracto. Al no haber proyecto,
su heroísmo se disuelve en patetismo y golpes reales.
2. La Monetización de Sancho: El Instinto de Supervivencia, no la Ambición
Sancho no es un empleado calculando su salario de forma estratégica. Su relación con el
dinero es errática y reactiva, puro instinto de supervivencia ante las locuras de su amo.
• Cuando cobra por los azotes, no está ejecutando un plan de ahorro; está reaccionando
toscamente a la desesperación de Don Quijote.
• Su verdadera evolución no es el enriquecimiento (de hecho, sale de la Ínsula Barataria
sin un duro y con el cuerpo molido). Su clímax humano es la herencia material y moral
al final de la novela, cuando Alonso Quijano muere. Sancho llora pidiéndole que no
muera, que se vistan de pastores. Sancho hereda el virus del juego, pero lo hace
cuando ya el tablero se ha roto.
3. El Vacío Existencial: Sensibilidades sin Propósito
La obra presenta un abanico de sensibilidades humanas, pero todas naufragan en el vacío
porque carecen de un propósito transformador:
• El Verde Gabán: Su sensibilidad es el orden y la compasión tibia, pero su propósito es
inexistente; vive una inercia burguesa donde el tiempo pasa sin dejar huella. Su vida es
un simulacro de paz.
• Los Duques: Tienen todo el poder y el dinero del mundo, pero su única sensibilidad es
el aburrimiento sádico. Su propósito es matar el tiempo organizando un teatro cruel.
Es el poder vacío de sentido.
• Sansón Carrasco: Su sensibilidad es el orgullo intelectual y la vanidad competitiva. Su
propósito (vencer a Don Quijote) solo sirve para apagar la última chispa de poesía que
le quedaba al hidalgo, provocando indirectamente su muerte.
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La Crisis del Libro y el Dogma Ciego
• Tesis: La imprenta inunda el mundo de ficciones “comerciales” que Don Quijote lee
como "Evangelios". Es el origen de un riesgo absurdo: actuar en el mundo real
siguiendo un mapa falso de papel.
• Pregunta: ¿Cómo operamos hoy cuando intentamos actuar en la realidad guiados por
los "Evangelios" absurdos de las pantallas y los algoritmos digitales?
Deseo Mimético y Personajes Impuros
• Tesis: Nadie actúa por un propósito propio. El deseo se copia (Don Quijote copia a
Amadís, Sancho copia a Don Quijote). Los personajes se dividen entre los "puros" (los
que se juegan la piel en la ficción) y los "impuros" (los Duques o Sansón, que
manipulan el juego ajeno por aburrimiento o vanidad).
• Pregunta: En nuestras vidas, ¿cuántos de nuestros "propósitos" son reales y cuántos
son meras copias miméticas de lo que vemos en los demás?
El Colapso de las Utopías y el Desamparo
• Tesis: Cervantes hace colisionar todas las utopías renacentistas (la cristiana con los
galeotes, la pastoril con Marcela) contra la realidad. Al final, no hay espacio seguro: la
corte de los Duques es sádica y la aldea (el cura, Sansón) es psicológicamente cruel. No
hay dónde descansar.
• Pregunta: Si ni el éxito (la corte) ni el retiro (la aldea/el campo) ofrecen un propósito
real, ¿dónde encuentra refugio el individuo moderno?
El Dinero y el Riesgo sin Proyecto
• Tesis: El dinero no es un plan de negocio, es el recordatorio constante de la materia.
Dulcinea pide reales, Sancho cobra por los azotes para sobrevivir al dolor y las bellotas
poéticas alimentan cerdos. El riesgo de Don Quijote es absurdo porque no tiene un
proyecto detrás; es pura gratuidad.
• Pregunta: ¿Es preferible el riesgo absurdo y sin proyecto de Don Quijote o la cordura
tibia, aburrida y sin propósito del Verde Gabán?
Del Engaño al Desengaño (El Vínculo Distópico)
• Tesis: El viaje va del engaño a los ojos al mortífero desengaño final (recuperar la
cordura es morir). Las sociedades distópicas contemporáneas radicalizan esto: no nos
oprime un autoritarismo de látigo, sino un control blando que nos mantiene
entretenidos en el simulacro, como hacían los Duques.
• Pregunta: Al igual que Alonso Quijano muere cuando se le rompe la ficción de sus
libros, ¿podríamos nosotros sobrevivir hoy si nos desengañamos por completo y nos
desconectamos del simulacro tecnológico actual?
El lado humorístico.
En el Quijote hay algunos aspectos folklóricos (la pareja de don Carnal -Sancho- y doña Cuaresma -don Quijote-) por ejemplo, más numerosas circunstancias en las que la ironía y el humor y la hondura de Cervantes logran que a la vez nos riamos y amemos cada vez más a estos personajes muy superiores a cualquier esquematismo. ¿De qué forma este humorismo puede ser fuente de aprendizaje para nosotros?
El corazón humano de la novela. Si olvidamos el humor, el Quijote se convierte en un frío tratado de sociología o en una tragedia nihilista. El milagro de Cervantes es que su hondura no nace de la solemnidad, sino de la risa. Su humorismo no es una burla destructiva; es una ironía amorosa que eleva a los personajes por encima de cualquier esquema ideológico.
1. El Humor Folclórico: Don Carnal y Doña Cuaresma
Cervantes conecta directamente con la tradición del carnaval medieval estudiada por Mijaíl
Bajtín.
• La pareja arquetípica: Físicamente, Don Quijote y Sancho son la encarnación viviente
de la eterna batalla folclórica entre Doña Cuaresma (el hidalgo seco, flaco, penitente,
que ayuna por ideales invisibles) y Don Carnal (Sancho, gordo, panzudo, entregado a
los placeres de la carne, el vino y la comida material).
• La reconciliación carnavalesca: En el folclore medieval, estos dos principios se odian y
se destruyen. En el Quijote, en cambio, se necesitan y se aman. La Cuaresma de Don
Quijote se humaniza gracias al apetito de Sancho, y el Carnal de Sancho se dignifica al
contagiarse de la poesía de su amo. El humor nace de ver a Don Cuaresma hablando
de caballerosidades mientras Don Carnal está pensando en las bodas de Camacho o en
un trozo de buey con cebollas.
2. El Humorismo como Fuente de Aprendizaje Actual
¿Cómo puede este humor, que nos hace reír y amar a la vez a los personajes, ser una lección para nosotros hoy? El humor cervantino ofrece tres aprendizajes fundamentales frente a nuestras propias "lecturas enloquecidas":
A. El Humor como Antídoto contra el Fanatismo (La Distancia Crítica)
• La Lección: Don Quijote es un fanático de su "Libro" (los Evangelios caballerescos). El
fanatismo siempre es solemne, rígido y peligroso porque no acepta la disidencia.
Cervantes desarma ese fanatismo a través de la comedia (las palizas, los equívocos, los
yelmos que resultan ser bacías de barbero).
• El Aprendizaje: Reírnos de Don Quijote nos enseña que ninguna ideología, dogma o
algoritmo es sagrado. El humor introduce una cuña de duda y nos recuerda la
distancia crítica necesaria para no volvernos locos con nuestras propias fijaciones
contemporáneas.
B. La Compasión Humorística: Amar la Imperfección
• La Lección: En la comedia clásica o satírica, nos reímos de los personajes para
castigarlos o ridiculizarlos. En Cervantes, nos reímos con ellos. Vemos a Don Quijote
colgado de una ventana en la venta o a Sancho aterrorizado por los golpes de los
batanes, y la risa no nos distancia, sino que nos acerca a ellos.
• El Aprendizaje: Nos enseña a mirar nuestras propias caídas con ternura. En un mundo
actual hipercompetitivo que nos exige ser perfectos, productivos y tener un "proyecto"
impecable, el humor del Quijote nos reconcilia con nuestra propia torpeza y con el
hecho de que somos humanos, contradictorios y vulnerables.
C. El Juego frente a la Crueldad del Mundo
• La Lección: El mundo real del Barroco es cruel (los galeotes apedrean, los Duques
manipulan, Sansón humilla). Frente a esa crueldad gris y destructiva, Don Quijote y
Sancho oponen el juego compartido. Su locura y su humor son un escudo.22
• El Aprendizaje: El humorismo es una forma superior de resistencia. Cuando el entorno
se vuelve "distópico" o autoritario, la capacidad de jugar, de usar la ironía y de reírnos
juntos del simulacro es lo que nos salva de la alienación y mantiene nuestra
humanidad intacta.
📌 Cervantes nos hace reír a carcajadas con los golpes de Don Quijote y Sancho (Don Carnal y Doña Cuaresma), pero al final terminamos amándolos profundamente. En esta sociedad nuestra tan solemne, crispada e hiperconectada, ¿puede ser que el humor y la capacidad de reírnos de nuestros propios dogmas digitales sea la única forma de salvarnos de la locura y de la crueldad del sistema?
Con este giro hacia el humor tierno y la compasión, el guión de tu debate pasa de ser una
densa crítica sociológica a una experiencia humana y vital que tus amigos recordarán y
disfrutarán muchísimo.
Nuestra sociedad no es nada solemne. Es en muchos aspectos chabacana, y yendo
más allá de lo digital, ¿qué enseñanzas podría sacar un trabajador o un empresario del
humorismo cervantino?
Decir que nuestra sociedad es solemne es un error de diagnóstico; al contrario, es una sociedad de la chabacanería, el espectáculo banal, el chiste fácil de consumo rápido y la pérdida de toda dignidad en el espacio público.
Por eso, el humorismo de Cervantes no debe confundirse con la simple "comedia" o el
"chiste". Cervantes inventa el humorismo moderno, que no busca la risa chabacana que degrada, sino una ironía reflexiva que dignifica al ser humano.
Llevando esto más allá de lo digital y aplicándolo al mundo del trabajo real (talleres, oficinas, fábricas, despachos), tanto el trabajador como el empresario pueden extraer enseñanzas vitales del humor cervantino frente a una realidad laboral a menudo gris, frustrante o vulgar:
💼 Para el Empresario: El humor como dignidad y el peligro del bufón
• No confundir el liderazgo con la chabacanería: En el intento actual de parecer
"cercanos", muchos líderes caen en un compadrazgo vulgar o en dinámicas de oficina
pretendidamente divertidas que solo generan vergüenza ajena. El humorismo
cervantino enseña que el respeto no se gana siendo el payaso de la empresa, sino
manteniendo una nobleza de fondo. Don Quijote es ridículo, pero nunca es chabacano;
sus discursos mantienen siempre una elevación moral que obliga al resto a respetarlo
incluso cuando se ríen de él.
• La lección de los Duques (El humor cruel desmotiva): Los Duques representan al
directivo o dueño que utiliza el humor de forma vertical y sádica: se ríen de sus
subordinados (Sancho) para humillarlos encubiertamente. El humorismo real enseña
que un ambiente donde la burla y el cinismo son la norma destruye el compromiso. Si23
te ríes de tu equipo, pierdes su lealtad; si te ríes con ellos de las dificultades del
mercado, construyes un equipo indestructible.
🛠 Para el Trabajador: El humor como trinchera y la complicidad
• El humorismo como escudo contra la alienación: El trabajo cotidiano suele ser
repetitivo, precario o absurdo. Sancho Panza nos enseña que el humorismo (mezclar el
refranero popular, la ironía y el realismo de "Don Carnal") es una herramienta de
resistencia psicológica. No se trata de aceptar los abusos con una sonrisa sumisa, sino
de usar la ironía para distanciarte de las dinámicas absurdas de la empresa y que estas
no te destruyan el hígado ni la autoestima.
• La complicidad horizontal (Hacer piña en el taller): Lo que salva a Don Quijote y a
Sancho de la crueldad del mundo exterior es su diálogo constante, su capacidad de
discutir, reñir y acabar riéndose juntos en la intimidad de los caminos. Para el
trabajador, el humorismo es el pegamento de la solidaridad entre compañeros. Frente
a la vulgaridad del entorno o las exigencias desmedidas de los jefes, la risa compartida
en el descanso crea un espacio de humanidad inexpugnable.
📌 vivimos en una sociedad laboral que a menudo cae en lo
chabacano y lo vulgar, donde las empresas nos piden 'poner buena cara' o nos imponen un falso coleguismo. Mirando el Quijote, ¿puede el humorismo de verdad —esa ironía inteligente y tierna que comparten Don Quijote y Sancho— ser nuestra última línea de defensa para mantener la dignidad, no volvernos locos con el absurdo del trabajo diario y protegernos de la crueldad de los de arriba?"
📊 Esquema Conceptual de Síntesis Básica
[CRISIS DEL LIBRO / MERCADO EDITORIAL]
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▼
[EL DIAGNÓSTICO: AUSENCIA DE PROPÓSITO REAL]
┌─────────────────────────────┼─────────────────────────────┐
▼ ▼ ▼20
[EL RIESGO ABSURDO] [EL DINERO REACTIVO] [EL CONTROL BLANDO]
(Don Quijote actúa (Sancho monetiza (Los Duques: El poder
sin proyecto; imita sus azotes por puro convierte la locura
ciegamente a Amadís) instinto de supervivencia) en entretenimiento)
│ │ │
└─────────────────────────────┼─────────────────────────────┘
▼
[EL MAPA DE LAS CONTRAUTOPÍAS]
(Fracaso de la corte, la aldea y la cordura del Verde Gabán)
│
▼
[EL DESENGAÑO BARROCO]
(La cordura final equivale a la muerte)
│
▼
[LA CONEXIÓN DISTÓPICA ACTUAL]
(Ciudadanos atrapados en un simulacro tecnológico sin propósito)
Este enfoque dota al debate de un tono existencialista y lúcido, donde el Quijote se revela
como lo que es: un espejo incómodo de nuestra propia falta de dirección.
































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